jueves, 12 de marzo de 2009

De intersecciones y caminos


Y, una vez llegados al final del camino que habíamos elegido recorrer, nos damos cuenta de que una nueva intersección se nos presenta. Una vez más debemos elegir qué camino seguir…
En ocasiones la decisión no nos lleva mucho tiempo, no creemos necesario plantearnos demasiado la cuestión, tomamos un camino y seguimos adelante.
Otras veces nos encontramos ante opciones que nos atraen por igual, complicando nuestra decisión. También es posible encontrar caminos cuyo transcurso desconocemos y sentirnos un poco asustados por las sorpresas que puedan depararnos.
Una de las decisiones más complicadas que debemos tomar al elegir estos caminos es cuando tenemos que elegir entre coger el camino fácil o el que consideramos que es el que está bien tomar. Esa decisión marcará el resto de nuestro trayecto, pudiendo incluso llevarnos a fracasar. Pero si elegimos la opción que creíamos correcta siempre nos quedará un buen sabor de boca, a pesar de tener dificultades para llegar hasta la siguiente intersección.
Otra difícil elección es la que se nos presenta ante un camino muy transitado por la gente, abierto, ancho, cómodo y puede que hasta asfaltado y ante otro lleno de maleza, oscuro, embarrado y de muy difícil caminar, donde deberemos ir abriéndonos el camino a nuestro paso haciendo uso de todo nuestro ingenio al abrir una senda que quizá ni siquiera existía antes de llegar nosotros. Puede que sea difícil, pero ese será para nosotros “nuestro” camino, el que tanto esfuerzo nos ha costado caminar.
Lo más importante a la hora de seguir un camino, lo que debemos tener siempre presente, es que no podemos andar un camino teniendo nuestro corazón pendiente de las demás opciones que hemos decidido dejar de lado. Al internarnos en un camino debemos prestar atención únicamente a lo que acontece en él y depositar así nuestro cuerpo y alma, entregándonos a él. Puede que no podamos disfrutar de las vistas que otros tenían ni de la comodidad de los demás suelos, pero debemos mantenernos firmes, porque esa es la única manera de sobreponernos al camino.
Mucha suerte en vuestras travesías y que disfrutéis del camino elegido, con todas las consecuencias.
Hasta nuestro próximo encuentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario