domingo, 19 de abril de 2009

Tu que me miras

" Tu que me miras ¿Qué ves?
¿Ves la alegria y la sonrisa de un rostro
o la pena y el llanto de un corazón?
Tu que me miras ¿Qué ves?
¿Ves la robustez de una firme armadura
o la debilidad de un corazón cansado?
Tu que me miras ¿Qué ves?
¿Es el entusiasmo por seguir adelante
o la inercia de quien no contempla como opción la rendición?
Tu que me miras ¿Qué ves?
¿Es la osadia de quien no teme al fracaso
o la tranquilidad de quien se sabe vencido, pero vivo?
Tu que me miras ¿Qué ves?
¿La apariencia de un extraño ante tus ojos
o tan solo un reflejo inesperado de los miedos que recorren tu interior? "

Y vosotros que mirais ¿Qué veis...?

domingo, 5 de abril de 2009

¿Ver para creer?

"No se trata de creer para ver. Crea, entonces verá"

No son pocas las ocasiones en las que estas palabras cobran sentido en nuestras vidas ¿Es realmente necesario ver o constatar un hecho para que podamos pensar que es real? A nivel personal y en gran parte influenciado por el bagaje de experiencias propias, no lo considero necesario. Es más, considero positiva la postura de una mente abierta y siempre dispuesta a ver y aprender, aunque a veces no podamos demostrar, ni tan siquiera entender.
Debido a mi profesión, no son pocas las experiencias de vivencias, sucesos, situaciones o casos que a pesar de no gozar de explicación racional, suceden.
No soy quien, ni mucho menos, para decidir que es factible y que no. Yo simplemente me contento con ver, oír, aprender y, a lo sumo, terminar por afirmar que hay cosas que simplemente "son" o "están". Yo prefiero creer para poder gozar de la oportunidad de ver, si es que llega a darse.
Tras esta breve reflexión me despido de vosotros, como siempre, hasta nuestro próximo encuentro.

jueves, 12 de marzo de 2009

De intersecciones y caminos


Y, una vez llegados al final del camino que habíamos elegido recorrer, nos damos cuenta de que una nueva intersección se nos presenta. Una vez más debemos elegir qué camino seguir…
En ocasiones la decisión no nos lleva mucho tiempo, no creemos necesario plantearnos demasiado la cuestión, tomamos un camino y seguimos adelante.
Otras veces nos encontramos ante opciones que nos atraen por igual, complicando nuestra decisión. También es posible encontrar caminos cuyo transcurso desconocemos y sentirnos un poco asustados por las sorpresas que puedan depararnos.
Una de las decisiones más complicadas que debemos tomar al elegir estos caminos es cuando tenemos que elegir entre coger el camino fácil o el que consideramos que es el que está bien tomar. Esa decisión marcará el resto de nuestro trayecto, pudiendo incluso llevarnos a fracasar. Pero si elegimos la opción que creíamos correcta siempre nos quedará un buen sabor de boca, a pesar de tener dificultades para llegar hasta la siguiente intersección.
Otra difícil elección es la que se nos presenta ante un camino muy transitado por la gente, abierto, ancho, cómodo y puede que hasta asfaltado y ante otro lleno de maleza, oscuro, embarrado y de muy difícil caminar, donde deberemos ir abriéndonos el camino a nuestro paso haciendo uso de todo nuestro ingenio al abrir una senda que quizá ni siquiera existía antes de llegar nosotros. Puede que sea difícil, pero ese será para nosotros “nuestro” camino, el que tanto esfuerzo nos ha costado caminar.
Lo más importante a la hora de seguir un camino, lo que debemos tener siempre presente, es que no podemos andar un camino teniendo nuestro corazón pendiente de las demás opciones que hemos decidido dejar de lado. Al internarnos en un camino debemos prestar atención únicamente a lo que acontece en él y depositar así nuestro cuerpo y alma, entregándonos a él. Puede que no podamos disfrutar de las vistas que otros tenían ni de la comodidad de los demás suelos, pero debemos mantenernos firmes, porque esa es la única manera de sobreponernos al camino.
Mucha suerte en vuestras travesías y que disfrutéis del camino elegido, con todas las consecuencias.
Hasta nuestro próximo encuentro.

domingo, 22 de febrero de 2009

Y tú ¿Que buscas tú?

Todos buscamos algo, enfocamos nuestras vidas y dirigimos nuestros actos hacia la meta que queremos lograr. Todos buscamos también cosas banales a lo largo de nuestra vida, pequeños logros que nos aportan algo pero que no llegan a ser la esencia que nos llene y nos deje una grata sensación de plenitud, de sentir que todo está en su sitio y que es magnífico disfrutar de ello.
Algunos buscan por encima de todo el poder, estar en la cumbre, sentirse poderosos, que la gente los valore por ello. Basan sus relaciones en la dependencia. Personalmente, considero que el miedo puede infundirse pero que el respeto, sin duda alguna, se gana.
Otros buscan bienes materiales, muchas veces en forma de dinero. Acumularlo les aporta seguridad, sienten que con eso es suficiente para que todo vaya bien.
Otros, unos pocos, buscan por encima de todo el amor. Sienten que sus vidas no están completas sin alguien con quien poder hacer el tortuoso camino del día a día. No disfrutan de los logros en solitario y gustan de compartir las alegrías, así como las penas, para que todo sea más llevadero. Estos pocos muchas veces son vistos como seres en busca de la utopía, parecen vivir en un continuo estado de obnubilación, con tendencia a la ensoñación. Se asientan en su nube y prefieren transformar la realidad dándole esa textura algodonada propia de estos cúmulos de agua. Son, o al menos parecen, optimistas. En ocasiones pueden nos ser comprendidos por el resto, que los ve como soñadores sin saber que ellos más que nadie son conscientes de la cruda realidad, pero que prefieren seguir viendo el lado bueno de las cosas para poder llevar lo mejor que puedan la extenuante situación de desamparo y soledad que albergan en sus corazones. Soñar con el mañana les aporta el aliento necesario para dar un paso más y una mera caricia, una humilde palabra, el valor para escalar la más alta de las cumbres o sumirse en las más terribles sombras… siempre movidos por la esperanza cuando no sienten sino una continua y terrible falta de ella.
Y tú que los miras, que los ves herrar en busca de lo que de sentido a su existencia ¿Qué es lo que buscas, viajero?


"Para el guerrero, no existe amor imposible.
Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego.
Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aun cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.
Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita. Sin amor, él no es nada."
Paulo Coelho de "Manual del guerrero de la luz"

viernes, 13 de febrero de 2009

Siempre hacia delante...

Porque a veces tenemos problemas que nos parecen gigantes y en ocasiones pintamos rayas a simples gatos, haciéndolos parecer feroces tigres… ahí van unas líneas de ánimo.
La vida es como una serie de combates de boxeo. Te calzas los guantes, subes al ring y desde que suena la campana estas expuesto a los golpes del adversario. Hay golpes algo mas suaves al principio, buscando tantear, pero que duelen igualmente, dejando mella en nosotros. Cuando la campana vuelve a sonar volvemos a nuestra esquina y ahí están los nuestros, siempre animando y curando nuestras heridas para que sigamos adelante, un asalto más.
El combate sigue adelante y nos vamos resintiendo más debido a los golpes. Nuestra cara se hincha, tenemos un ojo cerrado y apenas nos queda aliento para seguir en pie… Pero la campana vuelve a sonar.
Hay asaltos duros, pueden partirte la nariz de un solo golpe o castigarte tanto el cuerpo que acabes vomitando sangre, pero aguantamos, sabemos que antes o después la campana volverá a sonar y nos devolverá a nuestra esquina, sabemos que antes o después podremos descansar.
En ocasiones nuestro oponente nos pega duro, nos hace caer y nos es imposible volvernos a levantar, pero sabemos que llegado el momento volveremos a subirnos al ring para volver a enfrentarnos a él con renovadas fuerzas y con la experiencia acumulada.
A veces aguantamos todos los asaltos, mostramos una voluntad de acero y volvemos a nuestro rincón a celebrarlo con los nuestros. O peleamos tan bien que conseguimos tumbar a nuestro adversario, lo llevamos contra las cuerdas y le damos tan duro que al día siguiente nuestras manos nos dolerán tanto que no podremos cerrarlas, pero finalmente besa la lona y no se levanta y es en esos momento cuando sentimos una sensación de superación personal indescriptible.

La gente de nuestro rincón nos anima a seguir, pero somos nosotros quienes peleamos contra nuestro adversario, contra nuestros problemas. Si nosotros no somos capaces de subirnos al cuadrilátero y, cuanto menos, encarar nuestros miedos, nadie lo hará. Somos nosotros los que debemos soportar los golpes y ganar con nuestro esfuerzo nuestras victorias, nuestros sueños e ilusiones. Mil veces seremos tumbados, pero con determinación y fe en uno mismo nos levantaremos mil y una.
No digo que sea fácil, pero tampoco lo son muchas otras cosas. Y mientras no confiemos en nosotros mismos y tengamos el valor de salir a dar lo mejor de nosotros, seguiremos peleando contra gigantes y saldremos a pelear con la batalla perdida de antemano.
Solo me queda recordar una de mis frases preferidas y es que “no importa la fuerte que golpeas, sino lo fuerte que puedan golpearte y lo que avances mientras aguantas”.
Mucho ánimo en los combates de la vida y hasta nuestro próximo encuentro!

sábado, 31 de enero de 2009

A merced de lo que digan

Viendo la aceptación que ha tenido la actualización anterior, no queda sino volver a la carga con otra.
Porque solo hay una vida y por desgracia no es tan larga como parece, a ver si os gusta!
Hasta nuestro próximo encuentro!

Cautivo eres de tus miedos,
tu prisión el qué dirán
no dirijas tú tus actos,
que otros ya te guiarán.

Tienes miedo de gritar
y también de destacar,
tampoco saltas ni bailas
por lo que puedan pensar.

No traspases tus fronteras,
autoimpuestas carceleras
que ahogan tu libertad
ya tornada en soledad.

Mide mucho tus palabras,
cuida aun más tus hazañas,
que de ti nunca se diga
que tu imagen siempre dañas.

Las añoranzas del pasado
hierven en tu corazón
y es que nunca disfrutaste
de la vida con pasión.

En el ocaso de tus días,
largas sombras se aproximan
y descubres que has vivido
a merced de lo que digan.

miércoles, 28 de enero de 2009

El vagar de los perdidos

Cansado ya del ruido,
de los golpes de la vida,
viajas solo por el mundo,
compañeras las fatigas.

Atrapado entre los brazos
de una eterna soledad
viajas solo por el mundo
en busca de libertad.

Vas vagando por los barrios
y calles de la ciudad
buscando sin encontrar
compañía pa’ tu andar.

Pasan lentos los minutos
aun más eternos tus días
y no hay luz que te ilumine
estas horas sombrías.

Tras cruzar hoy una plaza
has entrado en algún bar
donde dentro se encontraban
más enfermos de este mal.

El amor no has encontrado,
no mitigas tu aflicción
más encontraste amistades
que te siguen con tesón.

martes, 27 de enero de 2009

¡Liberad al rio!

Y, como obedeciendo al mandato del conocido Barbol, los ríos se desbordan y avanzan a sus anchas mas allá de sus cauces en pueblos y ciudades estos días. El tema no es algo nuevo, porque ya hemos venido sufriendo varias nevadas, vientos huracanados (con las consiguientes perdidas de corriente eléctrica, caídas de arboles y demás), días y días de lluvia ininterrumpida y una larga lista de fenómenos meteorológicos.
El invierno se nos ha presentado sin piedad este año según afirman algunos. Pero de todos modos el invierno debe ser así. Aguantaremos el chaparrón (nunca mejor dicho) y esperaremos que la primavera y el verano hagan lo propio y podamos disfrutar de sus días en todo su esplendor, sin nubes continuas y amenazando agua en nuestros cielos.
De todos modos una pregunta flota en el aire cada vez que nos sorprenden fenómenos así ¿Estas situaciones son normales en estos tiempos o hay algo más que nos haga pensar que algo está cambiando en nuestro planeta? El tiempo lo dirá.
De momento, y como siempre, hasta nuestro próximo encuentro.

domingo, 25 de enero de 2009

El arte de la fotografia

Cuando una persona empuña un arma y, tras cargarla, aprieta el gatillo, un instante después lo que había sido encañonado muere.
Con la fotografía pasa todo lo contrario. Cuando empuñamos una cámara, "apuntamos" y finalmente disparamos, el objeto que había estado en nuestro punto de mira queda inmortalizado, conservando su esplendor para el resto de los días.
Me encanta la fotografía, la considero un arte. Dentro de la fotografía en general existen muchas variantes, a algunos les gusta mas fotografiar paisajes, a otros ciudades o personas y así nos ofrecen una infinita gama de momentos inmortalizados. A nivel personal disfruto especialmente fotografiando naturaleza. La naturaleza es algo cambiante y por eso me gusta la oportunidad especial de inmortalizar ciertas imágenes, como por ejemplo la de un bosque en otoño.
El hecho de una "excursión de fotos" se convierte en un ritual. Desde el día anterior preparas todo tu equipo con mimo y esmero: Cámaras, baterías, objetivos, lentes... Todo debe ser cuidado hasta el mas mínimo detalle. A su vez vas planeando una idea aproximada del lugar, recorrido y que es mas o menos lo que te interesaría fotografiar.
El día elegido vas hasta el sitio en cuestión y te sumerges en un bosque, sacando fotos aquí y allá. El tiempo vuela y pasas varias horas solo, pero sientes una sensación singular, te sientes como si fueses parte del escenario. Sintiéndote parte del escenario consigues las mejores fotos. Nunca he entendido a la gente que sacan sus fotos con prisa, por sacar, como a disgusto y después se quejan del material obtenido.
En definitiva, la fotografía es un arte que requiere mimo y mucho tiempo de dedicación. El fotógrafo debe aprender a ser paciente, a aprovechar el momento justo para conseguir la foto ideal (lo que a veces es tan solo una mágica fracción de segundo captada por pura suerte) y a interferir lo mas mínimo en el entorno. Él busca retratar el entorno tal como es y debe hacer lo posible por pasar inadvertido.
Habrá mas textos sobre fotografía, pero eso sera en otra ocasión. Por el momento, hasta nuestro próximo encuentro.

sábado, 24 de enero de 2009

Primeros pasos

Buenas viajeros!
Todo en esta vida tiene un principio, todo debe ser concebido y a partir de ahi iniciar su desarrollo y seguir su camino. Asi nace hoy La guarida del bosque.
¿Que es esto? os preguntareis algunos. La verdad es que yo tambien me lo pregunto. Ya iremos viendo que direcciones van tomando los acontecimientos, hasta entonces solo puedo decir que va a ser un lugar en el que ire escribiendo cosillas, de todo un poco. Al fin y al cabo, nadie sabe que podemos llegarnos a encontrar en los dominios del bosque...
Estais invitados a internaros en el bosque y hacer un alto en la guarida siempre que gusteis.
Hasta nuestro proximo encuentro.